Lorca, situación de emergencia 18 meses después


Hace un par de días asistí a una reunión de la Asamblea de vecinos afectados por los terremotos que asolaron la ciudad de Lorca el 11 de mayo de 2011. Ha pasado ya casi un año y medio de aquella catástrofe y todo el mundo parece haber olvidado lo que ocurrió. Cuando hablas con la gente de fuera y les explicas en qué situación está la ciudad después de tanto tiempo se asombran porque pensaban que ya estaba todo arreglado.

Pasaron los políticos, pasaron los medios de comunicación y pasó el tiempo pero si te das una vuelta por la ciudad a simple vista te das cuenta de que todo está casi igual por no decir que mucho peor dada la situación de miles de ciudadanos que siguen sin casas, que lo han perdido todo y aún no han recibido muchas de esas ayudas prometidas.

Para que nadie olvide lo que pasó en la ciudad y, sobre todo, para que nadie olvide que miles de ciudadanos siguen necesitando urgentemente respuestas voy a dar un repaso a algunas de las cuestiones más urgentes. Los datos que voy a referir fueron todos ofrecidos por la propia asamblea de vecinos y se basan en lo que la administración ha publicado en diversos medios y no ha sido desmentido en ningún caso por nadie por lo que deben ser verdad.

Comencemos por decir que en los próximos presupuestos generales del estado para 2013 no hay ninguna partida específica  destinada a cumplir el Plan Lorca aprobado con ayudas para paliar los efectos de los terremotos. De todo lo prometido nada de nada mientras un 30% del comercio de la ciudad ha cerrado definitivamente en estos últimos 18 meses siendo más de un 40% de comercios cerrados en las zonas más afectadas de la ciudad. La administración central olvida su compromiso con la ciudad preocupada más por la situación financiera de los bancos que por las necesidades primarias de los ciudadanos.

La administración regional no le va a la zaga en esto. Un diputado regional socialista presente en la reunión dijo contar con documentación que evidenciaba que el gobierno autónomo va a devolver más de 9 millones de euros de los que inicialmente se liberaron para ayudas a los damnificados. Este dinero fue aprobado por el anterior gobierno socialista y representaba la mitad de las ayudas ya que la otra mitad debía ponerla la comunidad autónoma. Desde el principio ha habido denuncias por parte de los afectados de que ese dinero lo retenía la administración regional y se sospechaba había acabado cubriendo otros “agujeros” de la administración regional. El gobierno de Valcárcel y el Sr. Jódar negaron mil veces que hubiera llegado, luego negaron que se retrasaran los pagos y ahora justifican que no se concedan el 40% de las ayudas porque “faltan papeles”.

El ritmo de rechazo de expedientes de ayuda a damnificados es del 60%. Se alega que no presentan completa la documentación pero olvidan que mucha de esa documentación que se pide se quedó perdida en los pisos que habitaban y que fueron demolidos. La administración dijo que facilitaría la gestión administrativa de esas ayudas pero lo que hace es burocratizar el proceso para impedir que se acceda a ellas. Esto viene a confirmar que una parte importante del dinero previsto nunca llegará a los que lo necesitan, la causa es sencilla: el gobierno regional no tiene dinero para pagar la mitad y prefiere devolver la parte que ha recibido del estado. La jugada le ha salido redonda porque los 21 millones de euros que la comunidad europea ha entregado a las administraciones y que se han repartido unos y otros van a permitir al gobierno de nuestra comunidad emplearlo en devolver los 9.200.000 euros que debe a hacienda, para eso se ha quedado con 9.300.000 de la ayuda europea. Recordemos que esos fueron los 21 millones que nuestro alcalde dijo muchas veces que llegarían para Lorca, dijo varias veces que habían llegado pero ahora sólo son 6.500.0oo que se usarán para pagar los propios gastos del ayuntamiento, ni un euro para ayudas directas a daminificados.

En Lorca sigue habiendo dos institutos que fueron demolidos casi en su totalidad y que aún no han comenzado a ser reconstruidos. Miles de estudiantes se reparten por distintos espacios de la ciudad sin que les cubran ni el transporte que necesitan. Esta es una competencia de la administración regional que sigue dilatando en el tiempo porque no hay dinero para levantarlos. De uno de ellos se dice que ya hay proyecto pero del otro ni eso. Mil veces se ha preguntado a la administración qué ocurre con estos edificios y el consejero sigue dando largas a padres, profesores y demás afectados. La última promesa del consejero en una carta enviada a la asociación es que para final de año comenzarán las obras y que para el próximo curso estarán terminados, la realidad es que no está hecho ni el proyecto y que faltan años para que esos institutos se levanten. Mientras tanto una generación completa de lorquinos estudiará en unas condiciones de absoluta precariedad gracias a la falta de eficacia de sus administraciones.

Misma situación presentan un centro de salud en el centro de la ciudad, el conservatorio de música y el complejo deportivo Europa. Nada se dice de su reconstrucción a pesar de ser servicios básicos que atendían a miles de ciudadanos de toda la comarca. Quizás el único que tenga algo más de suerte sea el complejo deportivo ya que el año próximo Lorca será ciudad europea del deporte y algo tendrán que hacer para que haya algunas instalaciones utilizables. A día de hoy nada de nada.

Podemos recordar que mientras todas estas infraestructuras aún no han comenzado a realizarse el nuevo edificio de Mercadona estaba funcionando un mes después de los terremotos o que el cuartel de la Guardia Civil está casi terminado (aunque también últimamente se le ve muy parado) y que este es el único edificio público que se ha reconstruido.

Se han derribado completamente unos ciento cincuenta edificios afectando a miles de personas por toda la ciudad pero sólo tres o cuatro han comenzado a levantarse. Todos están paralizados entre trabas burocráticas, reclamaciones al consorcio de compensación de seguros o por enfrentamientos entre los propios vecinos. A día de hoy todavía salen noticias que confirman que nuevos edificios van a ser derribados aunque parezca increíble.

Como ejemplo podemos poner el del barrio de San Fernando. Se trata de un barrio construido por la administración después de las inundaciones de 1973 para dar vivienda a los que habían perdido todo en aquella desgracia. Estaba habitado por familias humildes con pocos recursos y se les ofrecía poder comprarlas con el tiempo en unas condiciones favorables. Se han derribado una parte de los edificios pero aún quedan más de la mitad en pie aunque no se puede entrar en ellos por un enorme riesgo de derrumbe. Ante la situación de algunas familias hubo quienes regresaron a vivir allí y la policía municipal ha tenido que montar un dispositivo para evitarlo. Los vecinos nos cuentan que ahora el consorcio no quiere pagar los contenidos asegurados. Se están habilitando unas plataformas para subir a los bloques y entrar por los balcones para recoger lo que puedan usar, de ese modo se les está ofreciendo una cobertura de unos 600 euros frente hasta los 30.000 en que están asegurados. Da la sensación de que nadie quiere que ese barrio se reconstruya para la gente que lo habitaba y que se está esperando que los vecinos se aburran y decidan no invertir el dinero de las ayudas en la reconstrucción de sus casas. Curiosamente esto le vendría muy bien a algunos ya que en el futuro la circunvalación de la ciudad pasará por allí y estará muy cerca la nueva estación del AVE, lo que incrementará el precio de las viviendas en esa zona a medio y largo plazo siempre y cuando no esté habitado por el tipo de familias que actualmente viven en ese barrio. Para algunos sería estupendo transformar ese barrio en una nueva zona residencial al lado de buenas comunicaciones por carretera y las viviendas tendrían mucho más valor que si son ocupadas por los que actualmente viven allí.

Del patrimonio histórico casi mejor no hablar. Después de las últimas lluvias parte de la iglesia del Carmen se derrumbó con la fortuna de no pillar a nadie debajo, conozco el tema bien porque vivo enfrente. En esta iglesia no se ha hecho nada y sólo es cuestión de tiempo que caiga completamente. Alguno pensará que es un buen solar en el centro para construir viviendas.

Muchos ciudadanos han abandonado la ciudad y han rehecho su vida fuera, probablemente nunca volverán a Lorca. Temo que muchos de los edificios derribados nunca se reconstruirán porque los vecinos no tienen dinero suficiente para volver a levantarlos ya que supondría tener que pedir préstamos nuevos y ya sabemos lo que supone eso.

El IVA ha subido dos puntos en la construcción y eso encarecerá aún más las reconstrucciones sin que el gobierno atienda a la situación especial de Lorca en su afán recaudador. El ayuntamiento ha subido todos los impuestos poniendo en una situación aún más difícil a los más necesitados pero la ciudad está cada vez más sucia y descuidada y no se invierte un euro ni en reparar lo que se va deteriorando. Para lo que sí hay miles de euros es para pagar publicidad en la tele local propiedad de sus amigos y que pasa día y noche haciendo propaganda política sectaria y partidista sin pudor alguno.

El paro aumenta en la ciudad incluso en la construcción a pesar de que se necesitan albañiles para las obras de rehabilitación de viviendas. Prolifera el trabajo sumergido que arruina a los legales, no paga impuestos y generalizan la chapuza por encima de la reparación. Sin embargo las administraciones no inspeccionan las obras y parece no importarles que se contraten a trabajadores sin seguro o a empresas sin papeles.

Y para colmo hace un mes nos llegan unas inundaciones que han venido a agravar aún más el problema llenando de agua las grietas del terremoto. Ojalá la desastrosa gestión del terremoto hubiera servido, al menos, para evitar los errores que se cometieron pero siguen el mismo camino.

Mientras todas estas cosas pasan las administraciones miran para otro lado tanto el estado como la comunidad autónoma y el Ayuntamiento y se tapan unos a otros para que esto se mueva lo menos posible. Es especialmente grave la actitud de un ayuntamiento que conoce perfectamente la situación pero que prefiere hacer política de partido a defender los intereses de sus ciudadanos. La desgracia es contar con unos gestores ineficaces que se preocupan más por sus propios problemas que por los de los ciudadanos a los que gobiernan. Y todo esto agravado por una crisis económica que asfixia a la ciudad hasta límites inasumibles.

Necesitamos que Lorca no se olvide porque la situación es muy grave y también porque esto podría pasar mañana en cualquier otro lugar de España. Ya no podemos remediar muchas cosas pero deberíamos aprender, al menos, para no volver a cometer los mismos errores.

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Acerca de @juanmacapa

Profesor de Latín y griego en el I.E.S. Rambla de Nogalte de Puerto Lumbreras
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